..::KITSCH::.. Placeres Culpables

El emperador indiscutido de las cumbiar picarescas, el gran Hirohito es fue y sera todo un icono Kitsch, con sus canciones como: "Vieja Julia", "Aguita de Culen", "Me ando Meando" y Su composición “Viejo lolero” se convirtió en uno de los máximos himnos guachacas, con su particular estrofa “el que no baila es cola”.

Hirohito un hombre de mucha humildad el cual siempre estuvo disponible para sus fans y para algun medio de comunicacion que lo solicitara.

Durante mas de 60 años el inigualable Hirohito contagio al publico con us picarescas canciones y letras y siempre fue coreado por el respetable.

El año 2006, Hirohito recibió una distinción de parte de la Sociedad Chilena de Derecho de Autor (SCD), como uno de los socios con más de 50 años. Su última aparición pública fue en abril del 2009, como parte del show de la "Fiesta Kitsch", en discoteque Blondie.

 

EL EMPERADOR DE LA ENTRETENCION

En el 2007, Hirohito nos recibió  en su hogar de Quinta Normal para dar una entrevista para los auditores y lectores del ámbito Kitsch. Aquí  les mostramos extractos de ese histórico momento  

El estilo de Hirohito, nació  de una noche de verano, hace más de 35 años, en que al entonces cantante de un grupo tropical, le tocó “parchar” la ausencia de varios músicos que componían su “orquesta”. Fue la primerísima vez que en un restaurant de concurrencia muy fiel y tradicional, salió al escenario a cantar solo, con la compañía de una caja, apelando a un recurso que le fue infalible en toda su trayectoria: El humor.

Un humor que se sostenía en los bailes y en la simpatía de este señor que con agilidad montaba un espectáculo donde abundaban movimientos pélvicos y musarañas histriónicas que pueden ser consideradas señeras en aquel  estilo  que recogieron otros artistas. 

La presentación de esa noche marcó  un hito que el artista decidió seguir con su instinto y poner todo el empeño y entusiasmo del mundo en interpretar  temas de básicos acordes , pero de   letras que eran todo un desafío  a la moralina de la  época. Se trataba de versos que limitaban con lo decente , pero que mantenían a la audiencia pendiente de este delgado señor que sin recursos vocales  muy exquisitos se ganaba al público con bailes y cantos sin impostación alguna

-¿Pensó  la primera vea que su manera de interpretar los temas iba a tener tanto éxito?

-Es que uno no hace nada pensando en el éxito. Uno busca el aplauso, es cierto, pero nunca se sabe como va a terminar la noche, que se corte algo, que a uno le falle la voz, uno se pone en el corazón, el deseo que esa noche todo salga bien y que la gente se vaya con una sonrisa a sus casas. Uno los ve llegar y pareciera que llegan con un bulto y después uno los ve irse livianitos. La segunda vez que me subí al escenario, fallaron los micrófonos. Terminé cantando a capela y la gente se rió y aplaudió igual. Ahí quedé convencido que era esto a lo que me iba a seguir dedicando.

-¿Y hay satisfacción al ver  todo lo que ha perdurado su carrera?

-Hay satisfacción pero no han sido puras alegrías. Uno siente el triunfo, como los discos de oro que tenía con el sello Sol de América, pero también uno se da cuenta luego que el camino tiene momentos buenos y malos. Aquí en Chile cuesta hacer espectáculos. Hubo momentos en que sencillamente no teníamos presentaciones y los discos dejaron de venderse y ahí hay que seguir trabajando, hay que buscar lugares, conquistar otros públicos y al final darse cuenta que uno no es el gran artista virtuoso , sino que es hombre de entretención. Eso es lo que define lo que hago y para entretener uno busca y hace mezclas hasta que sale la fórmula apropiada que va cambiando para dejar a la gente arriba 
 

-¿Está consciente Hirohito de que su estilo ha dejado una huella en el espectáculo nacional?    ¿ Entiende que se le considera un ídolo kitsch?

- Es que todo eso son resultados que uno no planifica , y se dan como la cosecha de algo que uno hace pero no sabe donde va a parar o cuanto va a durar. Ver que ahora generaciones tan jóvenes bailan conmigo , es una consecuencia inesperada, pero preciosa. Ahora lo kitsch que mencionas, por lo menos en las fiestas de este tipo he visto que se trata tan solo de apreciar las cosas buenas de la vida y gozarlas y reírse. En las fiestas kitsch es lo que he podido ver, gente que va a gozar igual que uno y ver que esa sensación no cambia es algo que estimula a seguir viviendo y a hacer un show que lo único que busca es que la gente se divierta con todo

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